19 de diciembre de 2008

La integración de Cajas caurasá “serios y graves perjuicios”

Las entidades fundadoras de Caja de Ávila entonan un “basta ya” contra la integración
C.T.I.
Ávila Digital

Casa Social Católica y Casa de Misericordia, entidades fundadoras de Caja de Ávila, han mostrado su más absoluto rechazo al proceso de integración de las cajas de ahorro de Castilla y León, por acarrear “serios y graves perjuicios para la Caja, para Ávila y para los abulenses”.

Para Jesús Hernández, presidente de Casa de Misericordia, el proceso de integración que promueven PP y PSOE supondría “la desaparición del espíritu y finalidad” con el que fue creada la entidad abulense, por lo que animó a “despertar de esa especie de silencio que hay”, situación contra la que “nadie quiere disentir, como si fuera un hecho que no puede evitar, cuando entendemos que no es así”.

"obligación moral" de impedir la Fusión

En este sentido, Ángel Rodríguez, presidente de Casa Social Católica, enumeró los perjuicios que, según estas entidades fundadoras –tienen, conjuntamente, un representante tanto en la Comisión de Control como en el Consejo de Administración y una decena de miembros en la Asamblea General, integrada por 120 personas-, acarrea la integración contractual del Grupo Cajas de Castilla y León y sobre el que el Consejo de Administración de la entidad aún no se ha manifestado.
El presidente de la Casa de Misericordia:
"es aberrante que se pretenda integrar
la Caja en una sociedad anónima"

Perjuicios
Algunos de los “serios y graves” perjuicios que atisban las entidades fundadoras en el proceso están encabezados por la “pérdida de autonomía” de Caja de Ávila, pues se dependerá de un ente superior que se creará, además de que los órganos de Gobierno perderán “soberanía o poder de decisión”, pues las decisiones importantes “se toman por la sociedad central que se crea”.

Asimismo, auguran la pérdida de empleo y de oficinas de la red comercial, al centralizarse los servicios, junto a la limitación de las inversiones a las empresas, pues se recortarán los importes, que, además, requerirán el visto bueno del ente superior.

Una Obra Social “descafeinada” también será resultado de este proceso, pues “aunque se dice que su gestión corresponde a cada caja, la realidad es bien distinta, puesto que la dotación anual es fijada por el ente superior”.

Y a todo ello hay que añadir que la Caja perderá su naturaleza jurídica, pues el ente que se cree tendrá personalidad jurídica de sociedad anónima.

¡Basta ya!
Ante todo esto, las entidades fundadoras de Caja de Ávila reafirmaron que el modelo de la entidad abulense lleva “más de 130 años” funcionando y “ha demostrado su extraordinaria validez y excelencia”, especialmente ante los resultados que se obtienen en lo que a solvencia, eficacia y eficiencia se refiere.

De la misma forma, se insistió en que la Caja tiene como principios fundacionales el servicio a Ávila y a los abulenses, por lo que Ángel Rodríguez exclamó que “¡basta ya!” y “¡ya está bien de perjudicar a Ávila!”, añadiendo que “no sólo se nos niega lo que otras provincias reciben, como autovías gratis o líneas ferroviarias de alta velocidad, sino que lo que tenemos, que funciona bien y es el motor de la economía abulense, se lo quieren llevar a otro sitio”, por lo que “los abulenses no debemos permitir ese escarnio”.

"no debemos permitir ese escarnio"

“La verdad, no vemos por ningún sitio nada bueno para Ávila ni para los abulenses”, continuó Ángel Rodríguez, añadiendo que “la realidad cruda es todo lo contrario y sus consecuencias, de extrema gravedad para Ávila” y concluyó que si se quiere potenciar el sistema financiero de la región “existen otras soluciones que pueden conseguir esos objetivos sin perjudicar a los sistemas económicos de otras provincias”.

Y finalizó haciendo un llamamiento para que las personas que tienen que decidir “sobre la conveniencia o no” de entrar en el proceso de integración –en este caso, los miembros del Consejo de Administración-, “lo puedan hacer con autonomía, sin ningún tipo de presión que vaya contra su voluntad”.