31 de octubre de 2008

Confundir la causa con la consecuencia



Es error viejo, y mucho. Y permite llegar a conclusiones asombrosas, como que la policía es la responsable de un alto nivel de criminalidad, por ejemplo. ¿Cómo? Es sencillo. Se cogen datos estadísticos sobre comisión de delitos en varias ciudades y se verá que cuanta más policía hay, más alta es la delincuencia. Los diseñadores del argumento, consciente o inconscientemente, confunden la causa de la criminalidad (los criminales) con la consecuencia (un aumento del número de efectivos policiales para combatir a aquellos) llegando a una conclusión falaz.

Del mismo modo hay quien se empecina en que la causa de las auditorías, del estado de algunos parques y de la subida de impuestos en la ciudad de León es la mala gestión de hace unos pocos años, en lugar de pensar que legislatura tras legislatura (y fueron muchas) el Ayuntamiento dinamitó las cuentas con gomina-2, contrató a dedo hasta lo inimaginable y gestionó todo lo mal que le dejaron, teniendo como consecuencia que ahora sean necesarios recortes, subidas de impuestos, despidos y auditorías para tratar de solventar el desaguisado.

Por cierto, como se puede ver en el enlace, ahora la Pícara también es la que tramita los carnets de buena y mala persona. Para el primero os pedirá dos fotos y el carnet de afiliado al PP.